La estacionalidad es una realidad con la que todo comercio debe convivir. Los periodos de vacaciones, cambios de clima o eventos locales suelen reflejarse en una bajada del tráfico y la facturación en tienda física. Sin embargo, esta situación tradicionalmente vista como “negativa”, representa una oportunidad privilegiada para reimaginar el canal digital y transformar la temporada baja en un ciclo de innovación, crecimiento y captación de nuevos públicos.