Inspiring Benefits

Los beneficios de la música en el bienestar emocional de los empleados

“La música nutre, emociona, canaliza nuestros estados emocionales y se filtra a través de nuestros sentidos dejando una huella imborrable que perdura a lo largo de nuestra vida. La música son recuerdos, sensaciones agradables que ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo o, sencillamente, acompañarlo”. Sara Mercado es profesora de Piano, fundadora del proyecto Musarte en Granada, y comprueba cada día cómo la música entra en nuestras vidas para transformarlas.
Y es que sus beneficios y su aprendizaje son múltiples. Nos ayuda a nivel físico, emocional y cognitivo, con efectos muy rápidos y positivos desde el momento en el que entramos en contacto con ella en escuelas, lugares de trabajo y nuestro día a día.

¿Cómo nos ayuda la música?

“Por suerte todo en la vida tiene una banda sonora, ¿quién no se acuerda de esa persona especial cuando suena una canción o se le ponen los pelos de punta al escuchar el himno de su equipo en una final? La música nos permite transportar nuestra alma a otro lugar, activa nuestras neuronas y nos crea endorfinas que nos hacen felices”. Germán González es maestro especializado en Música en el CPEE Tomás Llácer de Alcoy (Alicante).

La música mejora todos los aspectos de nuestra vida. Ya desde la simple escucha alivia y cambia estados de ánimo como la tristeza o la ansiedad, reduce el estrés, ayuda en nuestra comunicación, promueve la socialización mejorando las relaciones, reduce el dolor en enfermedades… En función de las características del sonido, una determinada melodía va a estimular de una manera u otra a nuestro sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional, una de las partes más primitivas del mismo. Es un área puramente instintiva, por lo que según las características de una melodía la reconoceremos como un estímulo alarmante o relajante, y de ahí que afecte a nuestro estado de ánimo. La música, por tanto, es inherente al ser humano.

Música y terapia: una fusión para el bienestar

La musicoterapia es una terapia que utiliza la música para mejorar el estado de salud y el bienestar de las personas, independientemente de su edad. Tal y como la conocemos, la musicoterapia se basa en la escucha musical por parte del paciente o usuario para llevar a cabo una determinada acción. En función de la música escogida por el musicoterapeuta, se pueden trabajar distintos aspectos a nivel físico, emocional o cognitivo. El hecho de escuchar música es un proceso complejo a nivel cerebral, ya que procesamos por un lado el tono y por otro el ritmo para poder entenderlo en una experiencia musical conjunta. Esto activa distintas áreas cerebrales.
Por ejemplo, en el colegio de Educación Especial de Germán se cambió el timbre de entrada y salida por música: “Elton John dijo que la música tiene poder sanador. Tiene la habilidad de sacar a la gente fuera de sí misma por unas horas. Ahora mismo suena “La vida es un carnaval” de Celia Cruz y “Carnaval, carnaval” de Georgie Dann, dos canciones con mucho ritmo, ¡así venir al cole es una fiesta!”. Una práctica muy positiva que se puede implantar en las empresas como una llamada a la motivación de sus empleados o para empezar el día con energía.

Tocar un instrumento es dar un paso más allá: se involucra información auditiva, visual y motora al mismo tiempo, realizando lo que se denomina una actividad multimodal compleja, generando cambios neuroplásticos de red auditivo-motor, o lo que es lo mismo, relacionando distintas áreas cerebrales que no podrían ponerse en contacto con ninguna otra actividad.

Los beneficios de la música en el trabajo

Según la OMS, el estrés y la ansiedad en el trabajo provocan anualmente a la economía mundial 1 billón de dólares en pérdidas de productividad. Así como mermas cognitivas, entre las que podemos destacar la falta de concentración y, por tanto, de atención, punto clave para rendir adecuadamente. Pues a veces convivimos en nuestro lugar de trabajo con la presión, la acumulación de tareas, la frustración, los roces entre compañeros, los conflictos, etc. y eso nos puede afectar en momentos determinados en nuestro bienestar emocional.

Por ello, introducir la música en la empresa es una herramienta muy eficaz para reducir su impacto: ya no solo a nivel de escucha a través de una buena selección de canciones o una lista de Spotify adecuada para fomentar la relajación, el desarrollo las relaciones interpersonales y el sentimiento de equipo, motivando al empleado y creando un buen ambiente, sino ¿por qué no ofrecer a tus empleados aprender a tocar un instrumento como el piano? Esto aumentaría la productividad y la creatividad, aportando claridad resolutiva, aminorando los niveles de estrés y aumentando el rendimiento laboral gracias a la mejora de la velocidad de procesamiento de la información, así como lo que conocemos a nivel cognitivo como las funciones ejecutivas.

Método Sáncal: la aplicación práctica

La música a través de la retroalimentación auditiva instantánea activa los sistemas de recompensa, por lo que a nivel fisiológico impacta directamente en la mejora del estado de ánimo e indirectamente en nuestra calidad de vida.  Marián Sánchez, CEO y co-fundadora del proyecto, lo explica: “Realizar una actividad altamente motivadora como es aprender a tocar el piano, aumenta la autoestima al activar los sistemas de recompensa y disminuye los niveles de ansiedad. Y por otro, trabajar mediante los contenidos musicales diferentes habilidades cognitivas mejora la consecuencia del estrés”.
Además, los estudios avalan que tocar el piano reduce el riesgo de padecer enfermedades degenerativas o alzhéimer, ¿te animas a tocar un instrumento?

Para Sara Mercado lo más agradecido de su trabajo es ver cómo la música entra en nuestras casas o empresas de forma consciente y práctica como idioma universal: “Las ganas y el interés de hacer música es algo que no tiene edad. Se pueden tener 10 meses o más de 90 años. Cuando a la persona que tienes delante le brillan los ojos porque consigue un pasaje, un reto musical o interpretar algo que le hacía ilusión, es cuando nos sentimos orgullosos y agradecidos de trabajar con algo tan especial como es la música”.

Por todo ello, la música puede convertirse en un elemento muy recomendable a incluir en las empresas para crear un buen ambiente laboral, así como para motivar y repercutir en el bienestar del empleado con sencillas técnicas, prácticas a través de juegos o actividades colectivas y la escucha. Una manera de hacer que la banda sonora de nuestro trabajo suene a alegría, equipo y resultados.

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